Me cago en tó.
Hoy estoy cabreado, realmente cabreado. Pienso en lo que le dedico a este trabajo, en lo flexible que soy dejando planes familiares para no tener quejas, para tener satisfacciones de otras familias, para ser bien considerado... y creo que no compensa. Sí, esa es la palabra COMPENSA. Porque, hasta ahora, esa flexibilidad se compensaba con un horario reducido en Julio, y una posibilidad de jornada intensiva que ayer se nos negó por primer año desde hace unos cuantos. Era la forma de compensar, de equilibrar los esfuerzos de unos con las vidas de otros. Pero no, eso ahora ya no es una prioridad, y sí fichar, la presencialidad, aunque sin dejar cerrada la puerta del teletrabajo... Me mosquea. Creo en una asociación de familias en las que la tuya sea importante dentro de ellas. Y no solo porque las familias pregunten por tu hija, sino porque el horario y las condiciones sean favorables a una conciliación. Tengo claro desde hace un tiempo que, por mi forma de ser, no sé separar mi...