Me cago en tó.

 Hoy estoy cabreado, realmente cabreado.

Pienso en lo que le dedico a este trabajo, en lo flexible que soy dejando planes familiares para no tener quejas, para tener satisfacciones de otras familias, para ser bien considerado... y creo que no compensa. 

Sí, esa es la palabra COMPENSA.

Porque, hasta ahora, esa flexibilidad se compensaba con un horario reducido en Julio, y una posibilidad de jornada intensiva que ayer se nos negó por primer año desde hace unos cuantos. Era la forma de compensar, de equilibrar los esfuerzos de unos con las vidas de otros. Pero no, eso ahora ya no es una prioridad, y sí fichar, la presencialidad, aunque sin dejar cerrada la puerta del teletrabajo...

Me mosquea. Creo en una asociación de familias en las que la tuya sea importante dentro de ellas. Y no solo porque las familias pregunten por tu hija, sino porque el horario y las condiciones sean favorables a una conciliación. Tengo claro desde hace un tiempo que, por mi forma de ser, no sé separar mi vida laboral de la familiar. Es por ello que hay horas en las que estoy más receptivo para pensar en soluciones, en cómo organizar el trabajo para hacerlo más efectivo, y lo hago. Sean las 22h, sean las 02h. Lo compenso luego anotando un número de horas de trabajo acordes a lo que he realizado en casa. Y no me pesa. Sé que si lo puedo hacer, seré más efectivo. Como lo soy cuando me levanto, mando un par de correos o actualizo una información y me voy a correr para luego ducharme e ir al trabajo. O cuando tengo 3 turnos de trabajo y me quedo en casa, para poder ir a por mi niña, ahorrar gasolina y poder estar cerca de mi familia y presente en la Asociación. Podría regirme por un Convenio, pero la rigidez de las normas creo que no favorece a asociación ni trabajador, es decir: yo.

Pues bien, ha llegado una persona a hacer "rentable" la Asociación y a optimizarla y ha empezado por tomar decisiones "no negociadas" y en las que nuestras obligaciones se implantan de manera unidireccional pero cuando quieres preguntar por tus derechos, no sabes a quien dirigirte. Mis vacaciones las han tenido que aprobar 3 personas, y las han decidido a 2 semanas, y me ha puesto, cada una de ellas, algunas trabas con lo que yo he planteado, siendo la única persona que se ha ofrecido a cubrir un vacío existente: tiene que haber 1 persona en Agosto trabajando y apoyando, en otras tareas, a otra compañera. Bien. Flexibilizo y lo que recibo es más rigidez. Pues creo que lo que he de devolver es rigidez. En otra época, en otro año, hubiera escrito al presidente, o al "ceo", explicándole todo lo que opino. Recuerdo ya haberle escrito a este presidente en una ocasión anterior, al principio de todo, hablándole de mi sensación de "estar ninguneado" al no ser escuchado antes de tomar una decisión que me afecta. Porque eso es lo que me jode, que se decida sobre mí, sin mí.

Este invierno he adaptado mi casa para poder teletrabajar, he puesto mi ordenador, mis programas, he comprado una silla de oficina para no tener más dolores de espalda, he puesto una amplia disponibilidad, he seguido dejando que mi móvil personal reciba avisos por whats app que afectan a la Asociación y no a mí ni a mi trabajo tras debatirlo por los compañeros y que vieran que es más cómodo que incómodo para ellos, he trabajado 6 días y conectado algún Sábado a las 22h para que a nadie le faltara nada. Creo que lo único que no hice, fue tener actualizada una documentación, y se solucionó sin queja, aceptando poder llevar un ordenador de la Asociación a casa para poder hacer esa documentación si teletrabajaba. 3 días despues de esa instalación, me han dicho que "prioritariamente" el trabajo debería de ser presencial. Yo justifiqué y alegué por qué me tomaba la libertad de teletrabajar, y consulté si tenía que avisar y a quien. La respuesta no fue clara, la respuesta no fue. Y más tarde fue: "no tengo ni idea en estos momentos".

Con lo cual, mi sensación actual es de cabreo absoluto. Porque no se puede o no quiero ver que solamente hay obligaciones, y mis derechos no tengo a quien preguntárselos ni con quien negociarlos. No hay nadie a quien preguntarle, y al mensajero que trae las malas noticias, no se le puede decir nada, porque solamente sigue instrucciones. Y lo de los derechos... "ya se decidirá".

En fin, me voy a ver con las reglas del juego que "momentáneamente" tenemos, cual es la mejor vida que puedo hacer. Pensando en mi familia, primero de todo. Y en que tendré que decir más veces que NO, y asumir y aceptar el enfado de quien no me paga directamente porque sus privilegios se ven afectados. Es posible que vaya a ser menos efectivo, porque no estaré disponible en todo momento y en cualquier lugar. Si me roban tiempo de mi vida privada, y me obligan a compactar el tiempo dedicado a mi vida laboral... pues eso haré.

Qué tan bonito sería poder hacer lo presencial en el Centro y lo administrativo desde casa en el horario que mejor se compaginara con mi vida privada siempre y cuando se cumplieran los plazos de entrega.

Qué bonito sería coger tu teléfono personal, responder y decir "ahora te lo mando que estoy en casa", y contar ese tiempo como tiempo efectivo de trabajo. 

Contar tareas y no tiempos. Contar problemas resueltos y no horas en espacios determinados.

Que el trabajador pueda elegir donde trabajar e incluso cuando. Negociado, por supuesto, y buscando el bien común, el de las 2 partes. Flexibilizas tú, flexibilizo yo. Quizá lo teníamos, quizá estábamos en ello, y no lo supimos disfrutar. O lo disfrutamos, pero con la incógnita de si lo estábamos haciendo bien. De si se podía hacer. Porque quien mandaba, no mandaba. Y quien manda ahora, sí manda, pero no escucha.

En fin, espero que esta queja, crítica, llorada... la pueda leer con una risa en un tiempo breve.

Espero sea un espejismo y no realidad futura.

Espero buscar soluciones de convertirse en realidad, y que sirva para dar el salto al vacío que en otras ocasiones no me he atrevido a dar, o me he atrevido y no ha salido bien.

Porque creo que tengo capacidad, creo que tengo sacrificio, y toda esta aportación creo que no vale. Creo que no se valora. Creo que no se incentiva. Y si hago un esfuerzo y no merece la pena, no compensa. Y si no compensa y creo que puedo dedicar otro tiempo en otro lugar que compense, para mi y mi situación miraré. No todo el progreso y evolución está en la Asociación. Mi vida también tiene que progresar. Y si progresando la Asociación no progresan y evolucionan mis condiciones de vida...

Hay algo que debemos revisar.

Comentarios